Manifiesto de un hiperconsumidor, o la sociedad consumida


Nos hemos convertido en lo que ya vaticinaba G.A. Romero en sus películas, somos Zombis.

Estos son, en su base mas conceptual, una metáfora del hiperconsumidor.

Con su arrastrar de pies incesante, y sus gemidos de dolor y ansia, no harán mas que consumir, necesitaran hacerlo para seguir no-muertos.

Se abalanzan sobre sus victimas hasta no dejar nada de ellas, como amas de casa enfervorizadas en el primer día de las rebajas, no es que quieran devorar, es que lo necesitan.

¿De verdad que podemos mirarnos al espejo y no admitir que nos hemos convertido en eso?, si podemos hacerlo es porque no estamos siendo sinceros, estamos deprimidos y quizá deberíamos salir a comprarnos algo, por qué no.

Somos criaturas sin cerebro, sin raciocinio que necesitan tener mas para poder seguir adelante. Un zombi se quedara parado, como una triste imagen de lo que antes fue si no oye un ruido humano cerca, si nada activa su ansia de consumir.

Somos seres vacíos que necesitan emociones adquiridas por medio del plástico de nuestras tarjetas de crédito. Necesitamos morder la tierna carne de un nuevo Sony Bravia, y gemiremos y nos arrastraremos hasta conseguirlo.

No necesitamos pensar. Solo sentir.

Nosotros no compramos, vivimos a través de nuestras posesiones, y lo hacemos en masa, todos queremos lo mismo, lo que nos dicen que queramos, y aun así lo hacemos de manera individual. Nos han dicho que necesitamos tener un móvil, elegiremos el que mejor nos parezca, pero será un móvil, por qué, porque creemos que lo necesitamos, que coño, lo necesitamos para ser felices, para sonreír, hasta que un modelo nuevo nos golpee con fuerza en nuestro condicionado cerebro.

No tenemos ojeras, ni pústulas, ni la piel gris, si quizá ampollas en los zapatos o el cerebro podrido de pasar interminables tardes recorriendo tiendas por la ciudad.

Casi lloramos si pasamos dos días sin Internet.

Somos seres voraces, con un apetito sin fin, que para poder dormir con una sonrisa tendrá que ser desde una cama donde podamos ver todas nuestras, por ahora nuevas, posesiones materiales.

Que gusto da tener un nuevo ordenador.

Que gusto da que piensen por nosotros.

Somos zombis, que no pueden saciar su hambre, que no saben lo que es la felicidad sin compra.

Todos nosotros necesitamos ser felices, para ello consumir, y el que no lo quiera admitir que baje a comprarse algo.

Silencio Mirarte

El silencio es aterrador detrás de tus ojos.
Mirarte mirar y hablarte mientras hablas,
hablarte hablando entonces.
Entre tus hombros se encuentra tu pecho
y entre tus hombres me encuentro yo.
Enseñame, bajate la camiseta y déjame verlos
a tus hombres, a esos que dices llevar en el corazón
Es aterrador el silencio tras tus manos, tapando tu pecho.
Abre las piernas,
enséñame el camino trazado por otros después de mi,
enséñame las marcas en el cuello de las manos de los que te asfixiaron antes,
déjame ver las marcas de dedos en tus nalgas mil veces golpeadas por hombres,
mas guapos
mas ricos
mas listos
mas delgados
mas interesantes
por hombres mejores que este al que miras como un niño.
Japonesas sonrien desde tu piel,
burlandose de mis intentos de penetrar dentro de ti
con desden,
de penetrar con algo mas que mi miembro
con asco,
de entrar dentro de ti igual que entraron otros
con indiferencia al final,
de mis intentos de no ser solo uno mas.

R, no se cuantos, no sólo Oriol es poeta.

La MNUSICA

Se acabo la musica para mi
ya no quiero tocar mas
no quiero resonancia
no quiero senoidales
quiero ser malsonante
quiero hacer ruidicos
con cagarros congelados
y en su interior
piezoelectricos incrustados
me pondre gafas de pasta
me vestire todo de negro
saldre desnudo a la calle
gritare en arameo
¡que me coman los cojones
que me rompan en pedazos
anda y que os jodan
malditos cabronazos!
sois escoria
sois los restos
y sin duda todo esto
es mi misma puta historia
no quiero mas notas
ni escalas
ni tonos puros
comedme las pelotas
y mis rincones mas oscuros.

Apa!

Ansiedad

Sabes ese momento en el que notas como el corazón no late a la velocidad que debería, tampoco es exactamente mas deprisa, sino diferente. Notas un golpetazo en el pecho, y humedad en tu nuca, poco a poco empiezas a respirar mas deprisa, sabes que tienes que frenarte, pero cuando mas lo intentas menos lo consigues. Te apoyas en la primera columna que ves, mirando al suelo, con falta de aire, de orientación y de tiempo, y el no saber donde estas casi hace que respires aun mas deprisa.
Buscas un ancla, algo familiar y tranquilo, y no lo encuentras aunque sabes que esta ahí.
Respiras cada vez mas rápido, mas fuerte, y cada vez consigues menos llenar tus pulmones.
Sigues sudando.
Sigues desorientado.
Cada vez mas nervioso.
Entonces pasa, todo acaba, como vino, pero ahora estas mas cansado, mas triste, y no sabes bien que hacer.
Miras a tu alrededor, cojes tu bolsa y caminas, tratando de no pensar, hasta tu silla, tus apuntes, tus entregas, tus fechas, tu poco tiempo.
Y vuelta a empezar.
Tienes demasiado trabajo.

Cohartado

Siempre me he considerado un mentiroso, creo que pocas veces con poca gente he sido yo mismo, siempre creo que sere mejor si no digo toda la verdad, si soy como esperan que sea.
He finjido mil sonrisas, he dejado de decir mil cosas, no he escrito otras tantas, y he saludado a cientos de personas a las que odio.
Pero todo esto son mentiras menores, pequeñas actuaciones.

Bloqueo...

Asi esta mi cabeza.
No puedo dormir.
No puedo comer.
No puedo pensar.
Y mañana entrego, y esto es todo lo que tengo para entregar.





Nada.

Siempre quedara la música para salvarnos de la soledad.


"Se ha cerrado el ciclo de fantasmas dormidos, de rarezas personales, de pasiones fugaces", seguimos vivos, seguimos caminando, y todo sigue como ayer, y como sera mañana. Seguirá siendo cojonudo, o triste, o normal, o alegre o "sin mas" o uno de esos días de "nada que ver".

Importa tanto como lo mires que si cierras los ojos aun sigues mirando, a través del párpado, sin que el negro te arrope, porque no puedes dejar de pensar.
"¿donde no hay relaciones?, ¿quien no sufre desengaños? ¿quien no se ha venido abajo?", Ramón canta, y a mi la piel se me pone de gallina.

Puede ser una mierda de día, o el día mas feliz de tu vida, siguiendo un mismo guión, en plan Tarantino con flashbacks y un "joder" en cada esquina, o en plan Wes Anderson con situaciones desternillantemente tristes, da igual, lo importante es como veas lo que estas viendo.

Sigo con la melodía en la cabeza, solo en mi cuarto, con unos trabajos esperando, con unos pantalones nuevos y con ganas de mas música, mas días, mas notas, con ganas de baquetas, de tabletas grafías, de fotos, de días de sol, de humedad en Barna, de amigos, de sexo, de ver a los de Madrid, de conciertos, de mujeres, de días de lluvia, de días, de notas, de cerveza, de drogas...de todo.

Siempre quedara la música.
Siempre habrá tiempo.
Y nada es tan malo como parece. (Ni tan bueno)